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Crisis energética: tu empresa puede anticiparla

Crisis energética: tu empresa puede anticiparla

El mundo se mueve gracias a la energía, y las empresas son las que más dependen del abastecimiento de electricidad para funcionar. Sin importar el sector, una crisis energética puede paralizar una empresa, hasta disminuir su competitividad y sacarla del mercado.

Una crisis energética se define como los desequilibrios entre la oferta y la demanda de electricidad, las cuales se ajustan a partir de los cambios en los precios. Cuando la demanda es mayor que la oferta, los precios se incrementan y las empresas pierden competitividad.

Cuando la oferta es mayor, los precios bajan, pero esto afecta a los proveedores de energía. Esto al final también afecta a las empresas (Redacción Planeta Tierra, s. f.).

¿Y es posible que pasemos por una crisis energética?

Una crisis energética ocurre cuando la demanda por electricidad es mayor que la oferta. En estos casos, la industria se paraliza y deja abierta la posibilidad para que empresas competidoras satisfagan las necesidades de su mercado.

Por eso es fundamental proyectar las necesidades energéticas y determinar las fuentes de energía renovable y no renovable necesarias para satisfacerlas (Vilariño, 2020).

Las principales causas de una crisis energética son (Redacción Planeta Tierra, s. f.):

  • Consumo excesivo y desperdicio de energía.
  • Sistemas ineficientes de distribución.
  • Accidentes y desastres naturales.
  • Intervención estatal que modifique el equilibrio en los precios.

Para no depender de fuentes externas, las empresas pueden aprovechar la energía solar o la eólica. Incluso la biomasa en Colombia es una excelente fuente alternativa para asegurar el abastecimiento energético (Redacción GreenYellow, 2020).

Lo más importante es evitar que la empresa deje de funcionar, por eso te contamos cómo puedes anticiparte a una crisis energética.

¿Cómo preparar tu empresa para una crisis energética o superarla?

Ante una crisis energética, las empresas que más sienten sus efectos son las que tienen mayores costos de operación. Por eso compartimos las siguientes recomendaciones mientras se equilibra nuevamente la oferta y demanda energética (De la Torre, 2020; Vilariño, 2020):

  • Cambiar la dependencia por fuentes no renovables hacia energías limpias, para asegurar el abastecimiento.
  • Reducir el consumo energético y reestructurar los procesos, buscando la máxima eficiencia energética. Comienza con una auditoría energética de tu empresa para identificar las áreas y procesos más sensibles.
  • Construir o reformar sus instalaciones bajo una óptica más amigable con el ambiente. Reutiliza el agua, aprovecha más la iluminación y ventilación natural y estimula el bienestar de tus colaboradores.
  • Apoyar y desarrollar los proyectos innovadores que fortalezcan el uso de energías renovables.
  • Aprovechar la Ley 1715 de 2014, que promueve en Colombia los sistemas renovables de energía. Además, ofrece beneficios tributarios a las empresas que los implementan y posibilita comercializar los excedentes al Sistema Energético Nacional.

Una crisis energética debe fortalecer la innovación y creatividad en las organizaciones. Los colaboradores son fundamentales para identificar los procesos susceptibles para mejorar la eficiencia energética.

Es momento de cambiar tanto los hábitos de consumo de las personas, como los modelos productivos de las empresas. El enfoque siempre debe estar encaminado a construir un mejor futuro para todos.

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